PERIOSTITIS TIBIAL
"Pero Si Es Sólo Una Periostitis Tibial"
¿Por qué es importante prestar atención a la Periostitis Tibial? Además de ser dolorosa y molesta, la Periostitis Tibial puede preceder problemas futuros en la pierna*, que son más alarmantes.
Comúnmente, la Periostitis Tibial o "Síndrome de Estrés Medial de la Tibia" -MTSS, por su nombre en inglés- es considerado como un primer nivel dentro de lo que se denomina un 'espectro' de otros desórdenes. En dicho espectro, es muy probable que el daño producido sea mayor a medida que aumenta el nivel de irritación. Cuando se habla de los huesos, la progresión del estrés físico que causa MTSS puede avanzar de una irritación del periostio, que es el tejido conectivo que cubre el hueso; para provocar 'Reacciones de Estrés', que es otro trastorno donde el hueso se inflama; y si es aún más severo, puede causar Fracturas por Estrés, que son quiebres minúsculos en el hueso ⁿ.
* Para los efectos de este documento, cuando hablamos de la "pierna" nos referimos -siempre y únicamente- a la parte baja de la pierna; es decir, el área que va desde la rodilla al tobillo.
ⁿ De no ser atendida en esta etapa, es posible que la irritación pudiera convertirse en una fractura más complicada.

Lesiones Por Sobreuso...Y Más
La Periostitis Tibial es un ejemplo de lo que son las lesiones por sobreuso. Se les llama 'por sobreuso' porque son exactamente eso: lesiones que ocurren debido a una sobrecarga de trabajo a lo largo del tiempo; es como si utilizáramos nuestro cuerpo en exceso. Este tipo de lesiones puede hacer que los tejidos del cuerpo se desgasten con mayor rapidez de la que ellos mismos pueden regenerarse o irritar los tejidos, haciendo que se inflamen o se hinchen.
Cuando una lesión por sobreuso recién aparece, es común que el jugador sienta dolor al comienzo del juego, dolor que va disminuyendo e incluso puede desaparecer cuando el cuerpo ya ha entrado en calor. Luego, al término del partido, el dolor reaparece.
Sin embargo, a medida que la condición avanza o se convierte en un diagnóstico más grave, el dolor puede hacerse constante y estar presente durante todo el juego.
Hay ciertos factores de riesgo que a menudo propician lesiones por sobreuso. En el caso de la Periostitis Tibial, se incluyen entre otros: ◊ Preparación inadecuada:
► Cuando se falla en preparar gradualmente al cuerpo para hacer frente a las exigentes demandas de un deporte como el fútbol, donde se corre constantemente, se cambia con frecuencia la dirección y donde hay que echar a correr y frenar de manera repentina (ej. cuando se juega en ligas de mayor nivel o al reasumir la práctica del deporte tras el receso entre temporadas) ► El uso de botines inadecuados o con un deficiente soporte para el arco del pie, en relación a la superficie en la que se está jugando ► Correr en superficies inclinadas, duras o demasiado blandas, a las que el cuerpo aún no logra adaptarse o tolerar. Por ejemplo: ○ canchas que presentan una superficie curva convexa, que ayuda con el drenaje pero que fuerza al jugador a correr en un ángulo inclinado, cuesta arriba o cuesta abajo. ○ calles con una curvatura similar al punto anterior, como parte de la preparación para la temporada que se avecina. ○ arena (futbol playa) o superficies duras (ej. futsal), cuando se juega por primera vez en ellas ◊ Genética (factores genéticos como huesos 'débiles', arcos del pie irregulares o tejidos conectores poco flexibles) ◊ Condiciones Médicas que afectan y alteran huesos y tejidos blandos (ej. osteoporosis y deficiencias de la tiroides) ◊ Lesiones Previas que pueden forzar al jugador a sobrecargar la pierna opuesta o que exigen a la más débil a que soporte más estrés del que puede tolerar
Presten Atención... Puede Acelerar la Recuperación
Algo interesante en la mayoría de las lesiones o en la forma en que se las interpreta, es que la primera señal que se reconoce de la existencia de una lesión es el dolor. Lesiones agudas que resultan por contacto, como al ser objeto de una entrada fuerte, suelen notarse de inmediato. Otras, como las lesiones por sobreuso, pueden comenzar presentando señales como inflamación, aumento de temperatura en el área afectada o rigidez muscular, que son indicadores previos de un problema que se está empezando a desarrollar. Por lo general, estas señales son difíciles de identificar a menos que uno conozca en detalle las reacciones de su propio cuerpo. Pero de ser reconocidas, el tiempo de recuperación de la lesión podría ser mucho más breve.
¿Es Periostitis Tibial... O Algo Diferente?
Una buena señal para diagnosticar la periostitis tibial es la existencia de una intensa sensibilidad en múltiples áreas a lo largo de la parte interior de la tibia. El test de ejercicio que demostramos en el video -saltar en una pierna, elongar la pantorrilla (especialmente con la rodilla doblada), pararse en la punta de los pies- puede apoyar el diagnóstico, pero también puede evidenciar la presencia de problemas diferentes en la pierna, como son las Fracturas por Estrés o el Síndrome Compartimental (revisaremos estos diagnósticos con posterioridad). Es por eso que, al presentar cualquiera de estos síntomas, siempre debes ver a un médico para una evaluación más detallada.
Todas las Superficies No Son Iguales
Como lo mencionamos anteriormente, la relación que se da entre los pies -de hecho, el cuerpo en general- y la superficie en la que se juega es un factor de gran importancia. Por ejemplo, botines inadecuados para una superficie dura pueden tener muy poca o ninguna capacidad para absorber impacto.

Asimismo, jugadores corriendo descalzos en la playa deberán depender de músculos fuertes y flexibles para moverse en una superficie suave como la arena, que hace más difícil el echar a correr y cambiar de dirección.

Por eso, tengan esto en mente al momento jugar y cuando empiecen a aparecer síntomas como el dolor.
Sin Un Arco... Menor Amortiguación
Cuando investigadores y médicos se refieren a las razones por las que la Periostitis Tibial se presenta en algunos jugadores y no en otros, usualmente mencionan la carencia del arco en la planta del pie. Esto lleva a que la parte interna del tobillo y del pie colapse hacia adentro (pie plano), poniendo una recarga extra sobre los huesos, especialmente al correr y al tocar tierra después de un salto. [Figura 1]

Asimismo, jugadores que presentan un arco alto y rígido pueden desarrollar molestias o dolor debido a que su capacidad para absorber el impacto entre el cuerpo y el suelo se ve disminuida (el pie no se mueve adecuadamente para soportar el peso, sobrecargando el trabajo de músculos y huesos).
En estos casos, los doctores suelen recomendar plantillas simples u ortopédicas, para ayudar a mejorar la alineación del pie y del tobillo (en el pie plano) o a dispersar más apropiadamente el impacto (en casos de un arco alto). En casos de 'pie plano', si la plantilla trabaja correctamente, ayudará también a mejorar la alineación del resto del cuerpo donde sea necesario (a la altura de la rodilla, las caderas o la pelvis). Esto es de suma importancia para jugadores jóvenes, que están aún creciendo y adaptándose.
¿Cuáles Son Los Músculos Involucrados?
Los músculos en sí mismos pueden ser los principales responsables de la aparición de dolor en la Periostitis Tibial, ya sea porque el movimiento del hueso crea estrés en el área donde se conecta con el músculo o porque éstos ejercen tensiónsobre el hueso al tirar de la superficie ósea. Los músculos que usualmente estás involucrados [Figura 2] son:
► el músculo sóleo (uno de los dos músculos principales de la pantorrilla, se ubica a más profundidad y no cruza la rodilla)
► el músculo extensor largo de los dedos (es uno de los encargados de extender los dedos del pie, con excepción del dedo gordo, así como también de apuntar el pie hacia abajo).

Entrenamiento y Prevención
Considerando que los músculos pueden contribuir a la aparición de Periostitis Tibial al tirar excesiva o repetitivamente de la superficie ósea (más de lo normal), es importante siempre elongar.
Asimismo, músculos débiles e ineficientes pueden trasladar el estrés sorpresivamente a los huesos; es por ello que un entrenamiento deportivo específico, que incluya ejercicios de fortalecimiento y de equilibrio, puede ser de mucha ayuda.
¡Y no olvidemos a los huesos! Entrenar a los huesos para que soporten la mayor exigencia del juego a través de ejercicios progresivos de pliometría y de agilidad, puede mantenernos en el partido.
Entrenamiento Multidisciplinario: Beneficios Integrales
Podemos mantenernos en forma mientras nos recuperamos de una periostitis tibial, a través de un entrenamiento multidisciplinario; es decir, realizando distintos ejercicios para otras disciplinas deportivas (usualmente requiere alterar los regímenes). El objetivo es enfocarnos en ejercicios que no pongan un estrés excesivo en los huesos involucrados ni en los músculos o tejidos blandos que tiran específicamente de esa superficie ósea. Por ejemplo, ejercicios de fortalecimiento que no causan dolor y ejercicios aeróbicos que entrenan al corazón, como:
● nadar (sin empujar el muro de la piscina para darse impulso con los pies),
● ejercicios acuáticos (en aguas con la profundidad necesaria para disminuir el peso propio del cuerpo) y
● pedalear en bicicleta (sin empinarse; comenzando con poca resistencia, y concentrándose en empujar con los cuádriceps, que son los músculos ubicados al frente del muslo).
Estos son ejemplos de lo que llamamos ejercicios de "descanso relativo", que son aquellos que promueven la salud y el buen estado físico sin producir más irritación y permitiendo al cuerpo que sane.

Pero el entrenamiento multidisciplinario no es sólo una buena herramienta de tratamiento para la Periostitis Tibial. Es también una buena herramienta de prevención. De hecho, muchos doctores creen que algunas de las lesiones que sufrimos -particularmente aquellas por sobreuso- ocurren, en realidad, debido a que enfocamos toda nuestra atención en la práctica de un sólo deporte en vez de participar en variadas disciplinas deportivas o en distintos programas de ejercicios*. La variedad ofrecida por la práctica de otros deportes o programas de entrenamiento prepara a los músculos, articulaciones y otros tejidos del cuerpo para reaccionar a todos los diferentes tipos de estrés. Esto limita la posibilidad de que estas lesiones aparezcan de improviso, sorprendiendo a nuestro cuerpo. Obviamente, los periodos de descanso ocasionales son también de gran ayuda.
* Dr. James Andrews, "STOP Sports Injuries: Keeping Kids in the Game for Life," 2011, <http://www.STOPSportsInjuries.org >, (documento accedido el 1 de Octubre, 2011). (en inglés)
Tratando el Problema
El tratamiento a seguir puede variar dependiendo de la causa del problema; pero, por lo general, los doctores recomiendan lo siguiente:
■ Aplicación de hielo para disminuir el dolor y controlar la inflamación
■ Mantener la pierna elevada y "bombear" el tobillo para controlar la hinchazón
■ Aplicar compresión con una manga elástica para evitar una hinchazón excesiva (aunque tengan cuidado con esto; si es que el dolor aumenta o síntomas de adormecimiento o hinchazón comienzan a aparecer bajo el área vendada, retírela y consulten al médico)
■ Recibir masajes (o aplicar auto-masajes). No sólo relaja la tensión de los músculos y los tejidos conectores, sino que también disminuye la inflamación del área afectada.
■ Ingerir medicamentos anti-inflamatorios o analgésicos, ya sea prescritos o aquellos que no requieren receta médica (por favor, siempre consulten con su doctor antes de tomar cualquier medicamento)
■ Usar los botines adecuados (para nuestro tipo de pie, nuestra forma de caminar/correr y la superficie de juego)
■ Usar un soporte de arco (si es que es necesario)
■ Estirar los músculos tensos de la pierna
■ Fortalecer gradualmente los músculos de la pierna, sin provocar dolor (una vez recuperado, también ayudara el fortalecer los músculos de la pierna involucrados en la lesión)
■ Realizar ejercicios de equilibrio para reeducar a los músculos (cuando la recuperación ya este avanzada)

¿Si No Es Periostitis Tibial... Entonces Qué?
Como hemos visto, la Periostitis Tibial puede ser una señal de alerta o un primer paso para un daño futuro. Asimismo, puede ser que el dolor en la pierna simplemente no sea Periostitis Tibial, sino algo totalmente distinto; entre los diagnósticos alternativos más comunes están las Fracturas por Estrés y el Síndrome Compartimental.
◊ Las Fracturas por Estrés son roturas que se producen en el hueso por el uso repetitivo. Son como las pequeñas grietas que aparecen con el tiempo en el pavimento luego de éste se expande con el calor y contrae con el frío, una y otra vez. En nuestro cuerpo, se producen cuando un hueso es sometido a un estrés que va mas allá de lo que puede tolerar, haciendo que se quebrante más rápido de lo que el cuerpo es capaz de reparar o regenerar... y entonces se fractura. La Periostitis Tibial corresponde a una irritación del tejido que cubre el hueso, no del hueso mismo; pero se le considera como el inicio de una "gama" de estrés que puede progresar hacia una inflamación ósea y, posteriormente, a una Fractura por Estrés u otra más complicada.
◊ El Síndrome Compartimental es otro de los problemas que se pueden presentar en la pierna. En estos casos, la hinchazón en la extremidad comienza debido a una irritación delmúsculo, de otros tejidos blandos de la pierna y/o de la superficie del hueso. El problema de que exista inflamación en un área como la pierna, es que ella está dividida en compartimentos por un tejido llamado fascia, que se ubica adherido entre dos huesos o entre hueso y piel. [Figura 3].

Este tejido fascial envuelve a diferentes músculos, nervios específicos y vasos sanguíneos, creando compartimentos en los que una inflamación puede quedar atrapada. Esta producción de fluidos genera presión en el compartimento, resultando en dolor. Si la presión es mucha, puede cortar la circulación de la sangre y causar daño neurológico, afectando -entre otras cosas- a nuestra habilidad para mover el pie (o tobillo) y para sentir el pie (o pierna). Exámenes de Ultrasonido y Resonancia Magnética (MRI) pueden mostrar la presencia de inflamación en los compartimentos. Pero la presión compartimental se evalúa de mejor manera al inyectar en el área una aguja especial que va unida a unmanómetro (indicador de presión). Si la presión en el área resulta ser muy alta, lo más probable es que el médico recomiende una intervención quirúrgica para cortar la fascia. Ello disminuirá la inflamación, liberando la presión ejercida sobre los nervios y vasos sanguíneos.
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¡Ohhh... Y No Nos Olvidemos De Esto!
Un dolor en la pierna puede presentarse por una serie de razones distintas; como por ejemplo, la existencia de tumores o como derivación de un problema en la espalda o la cadera. Por eso, es muy importante que consulten a su médico para un diagnóstico adecuado.
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